Ziquítaro. Su parque y alrededores en los barrios La Penca y El LLano

ZIQUITARO. SU PARQUE Y ALREDEDORES EN LOS BARRIOS LA PENCA Y EL LLANO

Publicado el enero 22, 2011 por silviano  | Editar

(FOTOS Y TEXTOS DE SILVIANO MARTINEZ CAMPOS)

El parque de Ziquítaro fue reservado por iniciativa del jefe deTenencia, Trino Roa Mora, con apoyo de vecinos. El parquecito se ubica en la parte Poniente del barrio La Penca, en terrenos que fueran del potrero El Consejo, a unos pasos del Arroyo de la Pila. Un pequeño abrevadero, en servicio para el ganado, como se ve en algunas de las fotos, da al parque viveza, vitalidad. Es de esperarse que dicho sitio, como se informó en su oportunidad, sea aprovechado para la convivencia de vecinos de Ziquítaro, quienes disponen, por el vigor y ganas de ser siempre mejores , de diversas instalaciones, incluida la bella plaza que se ha mejorado a través de los años. A propósito de todo ello, transcribo en seguida un texto de una entrevista que hice a Roa Mora, en marzo del 2008 y la cual pasé para el sitio web Mi Ziquítaro que por amor al terruño hemos mantenido Chel mi sobrino y un servidor. Las fotos que siguen, fueron tomadas por su servidor (Silviano Martínez Campos) la mañanita del día 12 de enero, la fecha de la fiesta patronal que los católicos de Ziquítaro dedican con devoción a la patrona, la Virgen de Guadalupe. Y el texto de la entrevista al señor Trino, enseguida, antes de mi columna MOSAICO, en la cual hago referencia también a Ziquítaro, mi ombligo del mundo, como digo de manera festiva para resaltar que el terruño donde uno nace, es el centro de referencia, según creo, el amor perpetuo mientras vive uno. Van pues las fotos, luego el texto de la entrevista, enseguida la columna MOSAICO y después más fotos del área, pero tomadas en diversas fechas, a partir de 2008 y alguna, de por allá de 1972, en tiempo árido, cuando mi ombligo del mundo (y de todo quien quiera aceptar que “allí quedó su ombligo”, je je), era realmente otro. Se nota, se nota, la mera verdad. (smc)

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Martínez Campos, 11/III/08

MI ZIQUTARO

Silviano Martínez Campos

ZIQUITARO, 6 de Marzo.- Todo indica que el nuevo jefe de Tenencia, J. Trinidad Roa Mora, llegó con ganas de trabajar, porque según dice, encabezará junto con los ziquitarenses una verdadera transformación del poblado. Reconoce, sin embargo, que hay desconfianza entre la población, ante sus autoridades, pero la recobrará trabajando e informando con toda claridad sobre todo en cuestiones del dinero. Acepta que el problema del agua, que en su solución de fondo sobrepasa la autoridad local y aún municipal, está allí, por la escasez del líquido, pero se hará el esfuerzo por buscar soluciones de mediano plazo, que incluyen desde luego adquisición de equipo de bombeo de reserva, lo que parece una enseñanza de la crisis del agua durante unos meses, el año pasado. A escaso un mes de que tomara posesión de su cargo como jefe de Tenencia, se vio a Trino Roa encabezar, carretilla en manos, trabajos de restauración del piso del jardín, mismo que se ha pintado y pavimetado en la mayor parte de su corredor. Fue crítico respecto a sus antecesores y al comité de ciudadanos, pero también reconoció que no se podrá hacer nada sin los paisanos, particularmente los residentes en los Estados Unidos, de quienes dijo que el año próximo encontrarán una nueva plaza y, desde luego, un nuevo Ziquítaro. Lo que expresó ante preguntas de este periodista, está consignado en la siguiente entrevista: — A ver, señor J. Trinidad Roa Mora, jefe de Tenencia de Ziquítaro. Entiendo que usted acaba de tomar posesión. Cuántos días lleva en el cargo. —Escaso un mes. —Va comenzando realmente y cómo se siente. —Hasta ahorita muy bien. —He tenido referencias que empezó usted con mucho entusiasmo, ¿piensa usted mantenerlo durante toda la vigencia de su cargo?. —Por supuesto. Yo quiero mucho a Ziquítaro y voy a echarle muchas ganas para arreglar a Ziquítaro. Este año pensamos arreglar todo el anillo de la plaza. Pavimentar aquí encima de la plaza. Vamos a pedirle también el apoyo a todos nuestros paisanos que se encuentran en el extranjero, en los Estados Unidos principalmente, porque la obra que vamos a hacer este año es grande y es muy buena. Tenemos todo el apoyo del presidente municipal. QUE LOS ALCALDES NO APOYARON AL JEFE DE TENENCIA —Los presidentes municipales anteriores, en su opinión, no le digo que me diga nombres, ¿considera que no apoyaron suficientemente al jefe de Tenencia de Ziquítaro? —No. —No lo apoyaron. —Los jefes de Tenencia no tuvieron el apoyo de los presidentes municipales. Las pruebas están: tenemos un retraso yo creo de 20, 30 años aquí en Ziquítaro. —Es obligación legal del alcalde, apoyar a sus jefes de Tenencia. —Por supuesto. Es obligación de ellos. —Y cuál es la relación de usted en este cambio, en esta alternancia que se dio en el poder a nivel municipal, cuál es su relación con el nuevo alcalde. —Muy buena. —Que es paisano además. —Además es paisano aquí de nosotros, de Ziquítaro. Muy buena relación. —¿Le ha hecho promesas particulares, a petición suya, o ha sido espontáneo en el ofrecimiento de ayuda a la tierra de él, a Ziquítaro… —El (Francisco Piceno) estuvo hace quince días con nosotros, aquí en la plaza y él se comprometió a apoyarnos para arreglar toda la explanada de la plaza, todo el anillo… —¿Nada más a eso se comprometió? —Por este año sí. —¿Quiere decir que ese compromiso traerá consigo apoyo económico, no nada más apoyo moral?. O sea ¿va a haber dinero del municipio para Ziquítaro?. —Claro, en obra. En efectivo, no. Es en obra. —¿Ya están hechos los presupuestos? —En eso se está trabajando ahorita, en el proyecto y en los presupuestos. —Qué injerencia tiene usted como jefe de Tenencia en la planeación de esos trabajos. —Bueno, a mí siempre me ha gustado trabajar mucho. Me ha gustado gestionar, inclusive el año pasado, lo poco que se logró aquí, fue gracias a un servidor que anduvo bien tendido, exigiéndole al presidente que nos diera…logramos aquí los baños, logramos el mamposteo de la plaza que ya tenía varios años que no se arreglaba. Arreglamos un pedazo de la calle allá donde vive su servidor, fueron tres cuadras. Y gracias a un servidor que le echó muchas ganas. QUE SI SE APOYO AL ANTERIOR JEFE DE TENENCIA —Hay una idea, aquí, de que grupos de ciudadanos, de ziquitarenses, tomaron iniciativas propias al margen del jefe de Tenencia. ¿No había algún entendimiento, o había alguna disfunción del jefe, o sea que no haya funcionado bien?. —Bueno, pues yo me reservo esa `pregunta, porque realmente no sé, si el jefe de Tenencia que estuvo no quiso trabajar, o no tuvo el apoyo, pues. —En una entrevista que le hice a él, el año pasado, una entrevista como le estoy haciendo una a usted como jefe de Tenencia, y está publicada, él me aseguró que no tuvo el suficiente apoyo. —Bueno, pues yo lo voy a desmentir, porque nosotros en una ocasión le ofrecimos el apoyo para trabajar junto con él. Dos, tres veces lo citamos en la presidencia municipal para hablar con el presidente y no se presentó para nosotros ayudarle a gestionar algún proyecto que surgiera allí, como lo que surgió de los baños, que presionamos y se hizo. Cosa que a él no le vimos iniciativa para nada. —Lo que es visible para mí en cuanto a obra, lo que se ve, es el deterioro del corredor de la plaza, los andadores, veo que ya pintaron, hay bancas deterioradas: los baños están por terminarse; según alguien me platicó, durante una tormenta muy fuerte que hubo hace unos dos años, hubo deslaves en algunas calles, sería algo pendiente. Parece que alguien detuvo, no sé la razón, parece que la presidencia municipal, la entrega de unas computadoras para la biblioteca. Todo eso sería trabajo pendiente. ¿Hay algo Más?. —Bueno, no tengo yo conocimiento de esas computadoras. —O sea, era una instancia federal que daba computadoras y estaban designadas a Ziquítaro y no se concretó el asunto. No sé si el apoyo se destinaría a otros rubros, a otros ramos. Pero en fin, ¿usted estaría interesado en gestionar de nuevo eso? E CUIDARA LA VIEJA ESCUELA —Por supuesto que vamos a gestionar todo lo que tengamos qué gestionar, para empezarnos a levantar. Nos vamos a empezar a levantar. —Repito, de lo que yo he observado. Este edificio de la escuela (la vieja escuela) que para nosotros tiene su significado, es una construcción vieja. Ha servido inclusive de almacén. ¿Sería adecuado que se siguiera manteniendo así?. —Bueno, está sirviendo de almacén un puro salón. Dos salones se están aprovechando con la biblioteca y un salón se está aprovechando para unos niños a los que se les está dando clase de Inglés. Unas maestras que vinieron de Estados Unidos. El salón que está como bodega, desde hace dos períodos de jefe de Tenencia, se está cayendo, tiene dos vigas rotas y ni el jefe de tenencia anterior al que acaba de salir, se preocuparon por arreglarlo. Pero un servidor se compromete a que para antes de que se vengan las aguas, lo vamos a componer. —Además, ¿no le resultaría muy caro un par de vigas, no? —No me resultaría muy caro, ni tampoco meter dos personas a que las pongan. —-Eso es de lo pendiente. Es voz pública que hay una cierta desconfianza de la población para colaborar, porque bueno, no conozco las causas, la desconfianza será porque creen que, suponen que el dinero no se utiliza bien, o no llega para lo que es recabado. ¿Cuál es en este caso la relación con los paisanos de Estados Unidos? En primer lugar son generosos, porque son los que tienen dinero ¿no? —Yo les pido a los paisanos que tengan confianza en un servidor, que su dinero va a ser bien gastado y les vamos a dar razón de en qué lo gastamos. Pero que nos apoyen, porque queremos levantar Ziquítaro. Ziquítaro, no sé por qué razón está estancado, está detenido. Pero es como lo que usted acaba de mencionar: los paisanos, la gente tiene desconfianza a cooperar, por qué, porque todo el tiempo se han hecho malos manejos. Simplemente lo quiero publicar ahorita que está usted aquí, el comité que estuvo llevando los trabajos de este proyecto que llevamos aquí en el anillo de la plaza, para mí no trabajó bien. Agarró mucho dinero y se hizo poco trabajo. Nosotros en el poquito tiempo que acabamos de empezar, escaso un mes, ya trajimos un viaje de piso, ya se anda poniendo, con muchos sacrificios porque no contamos ahorita con recursos; pero pensamos continuar, vamos a luchar para Ojalá que de aquí a la próxima fiesta por lo menos tengamos ya el anillo terminado, lo que es el de la plaza. —Algunos insisten en el factor desconfianza. En lo personal ni digo que la hay ni digo que no la hay, no es mi función. Pero en el supuesto de que haya esa desconfianza de los ciudadanos hacia su autoridad, usted cómo se la ganaría. —Trabajando, y demostrando en qué se gasta su dinero. Que los paisanos que se encuentran en los Estados Unidos pues son los que nos hacen fuerte aquí, sin ellos nosotros no somos nada. ¿Y qué es lo primero que vamos a hacer?: En primer lugar, lograr que nos vuelvan a tener confianza. Decirles en qué se gastó su dinero y con cuentas claras, para que vuelvan a (re)cobrar esa confianza que a lo mejor un día tuvieron. —Hay un problema que con los años va a ser muy grave, aquí, y en todas partes. Que no es de la competencia directa de un jefe de Tenencia, ni siquiera de un alcalde, y sobrepasa toda posibilidad de solución en las pequeñas comunidades, una solución directa, inmediata: que es el problema del agua. HAY ESCASEZ DE AGUA, SIN DUDA —Me platican que el agua de este año fue nada más para que el maíz produjera, pero los envases no se llenaron. En cuanto sea competencia de la autoridad de Ziquítaro, ¿qué se va a hacer para ir pensando en una eventual crisis del agua?. El año pasado, creo que fue el año pasado, se presentó una crisis, unos meses, por un desperfecto en el equipo. Alguien me comentó que había en el pozo reservas de agua para diez años. ¿Se piensa en eso, a mediano plazo? Porque ante una eventualidad de ese tipo, sería un superproblema. Y repito, sobrepasa la competencia y la posibilidad de una jefatura de tenencia y de una alcaldía. —Sí, por supuesto. Pero vamos a ir tomando cartas en el asunto. Ya se ha platicado, se ha platicado con las autoridades ejidales, con la gente, hemos tratado de que la gente tenga conciencia de que necesitamos de cuidar el agua, porque se está acabando. El agua se está acabando. Vamos a ver qué medidas tomamos. Desafortunadamente en este año tenemos ese problema, no tenemos agua para el ganado. Cómo lo vamos a solucionar, todavía no sé, pero lo vamos a solucionar. Vamos a echarle ganas para que todo ese ganado que hay aquí en Ziquítaro no carezca de agua. —Es un problema serio. En torno a este mismo asunto, pènsando en lo inmediato, ¿dispone la población de equipo suficiente de bombeo, tienen una bomba de reserva para en caso de avería? —No. No tenemos ninguna bomba de reserva. —¿Considera usted pertinente resolver eso? ¿Pronto? —Vamos a trabajar con el comité del agua potable, para gestionar ante el presidente municipal a ver en qué puede ayudarnos. Vamos a tratar tener una bomba de reserva. ¿Cómo le vamos a hacer?: Hhaciéndole entender a la gente que necesitamos ese equipo, para que no nos pase lo mismo que el año pasado que nos quedamos dos meses sin agua. —Según su información, ¿es caro un equipo de esos? —Un equipo de bombeo anda alrededor de 250 mil pesos. —Otra vez apoyándose en los paisanos: 250 mil pesos ¿25 mil dólares o menos? ¿Cree que con aportaciones de allá, las de acá y las cuotas del agua, en fin, pudiera realmente haber una solución, si no inmediata, mas o menos en un corto plazo para eso? —Es que tiene qué haber la solución. —No hay de otra. —No hay de otra —Tiene qué haber una solución. —Lo de las presas, es incontrolable. Sin agua de lluvia no las podemos controlar; pero lo del agua potable sí. —Lo del agua potable sí. Sí podemos estar preparados para una crisis, un desperfecto de la bomba sí tiene solución. —Algo anecdótico, hasta pintoresco, pero no puede quedarse uno nada más en lo pintoresco: la gente ya no estaba acostumbrada a las tradicionales burras de palo para llevar su agua, ya no había arames para ponerle a los burros y llevar cántaros; es más, creo que ya ni cántaros hay. En alguna ocasión que vine yo, durante esa crisis, se acarreaba agua de la única fuente, principal, en botes, inclusive no sé cómo le hacían para poner (en lugar de arames) botes cruzados. —Los amarran con lazos. Pero todo lo que era cántaros, eso ya se acabó. —Lo que querría decir que no estamos muy preparados para esas contingencias. —No, no estamos muy preparados. O no estamos muy preparados, o estamos confiados en que nada falla, en que la mayoría de la gente ya tiene su camionetita, ya tiene sus tambos para acarrear agua. No sé, realmente la gente ya se confió. —En que el equipo es infalible, indestructible o algo parecido. —Algo parecido. —Muy bien, algo más que me quiera decir para nuestros lectores, para nuestros usuarios de la página de Internet Mi Ziquítaro. —Pues para nuestros lectores, que aquí está un servidor jefe de Tenencia que tiene muchas ganas de trabajar, que vamos a demostrarle al pueblo que queremos trabajar, y que se va a ver el cambio, o ya se está viendo el cambio: ya tenemos una plaza más limpia, ya tenemos un jardín más bonito. Yo espero que para el próximo año que vengan nuestros paisanos, vean una diferencia, aquí en la plaza +++++

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(Fotos de Silviano del 2006 al 2008, tomadas de Mi Ziquítaro)

Martínez Campos, 20/I/011 GUIA

MOSAICO Silviano Martínez Campos LA PIEDAD, 20 de Enero.- ¡AY SEÑOR, QUÉ admirado estoy, cómo ha crecido mi ombligo!. Desde mi infancia ya consciente, hasta ahora ya viejo. Y todo ese fenómeno me hace pensar en qué efímera es la vida, cuánto movimiento en ella, cuántos cambios en su anatomía, en su fenotipo (lo manifiesto, la máscara), o en su genotipo (lo insondable para nosotros, su espíritu, su talante, pues, su modo de ser), según lo expresarían los estudiosos. Quiero precisar y conste, para no dar paso a que alguna interpretación sugiriera mandarme a los records Guiness, que pretendo referirme no mi ombligo personal anatómico, ese allí está, viejo y todo, sino a mi ombligo del mundo, o sea Ziquítaro. Y es pertinente aclarar que como centro de referencia, para cada uno de nosotros debe ser el ombligo del mundo su barrio, su pueblito, su región, su país y, por qué no, hasta su planetita extraviado. Y más allá, desde luego. DIGO ESTO PORQUE, el otro día fui a mi pueblito, con motivo de su fiesta patronal, a la Guadalupana y me dio por acompañar a la juvenil banda de música de Ichán, la Jenda, por calles y barrios luego de las mañanitas a la Morena. Y no podía de aprovechar, fotógrafo improvisado, de traerme, en mi camarita, imágenes de calles, barrios, personas y del templo durante la misa central de la celebración. En realidad, el Ziquítaro de mi infancia ya no existe, pero me hago tarugo de que sí, por eso de mis fijaciones. Cómo no comparar el relativamente nuevo barrio llamado festivamente La Viscosa, con el Potrero de los Cerdas, donde mi papá Chon tenía una parcela; cómo no apreciar la belleza de Los Guanumos; cómo no recordar mis correrías por El Llano, ahora poblado totalmente, mi “hábitat” de niño; cómo no recordar el callejón de La Bolsa, barrio desaparecido; cómo no recordar El Chorro, por su austero (en cantidad) pero benéfico manantial para los vecinos. O el centro donde el manantial (La Ojo de Agua, o propiamente hablando, “Lojodiagua”). Y La Penca, desde luego, ahora extendido a parte del potrero El Consejo. Sobrevuelo con mi imaginación calles y casas del barrio, para recordar la vez que me bajaron a pedradas (diferencia entre niños) por no haber sabido conciliar y deshacer malos entendidos (malos entendimientos), como de seguro fue a lo largo de mi vida. CAMBIO DE FRECUENCIA, antes de que me domine la nostalgia, para decir que la sobrepoblación, la industrialización desaforada y sus estilos que encementan calles antes de conservar los ecológicos empedrados, comen químicos en lugar de alimentos naturales y atacan sin fin a la fauna y a la flora (animales y plantas) en todos lados, puede ser responsable, entre muchas otras causas, de tragedias inmensas como las que suceden casi a diario en la Tierra, como las inundaciones y deslaves en Brasil, con cientos de muertos y sufrires para miles de seres humanos. ANTE TANTA CALAMIDAD, llega el tiempo de las alianzas, convenios, concertaciones, como las planteadas en la política, las posibles entre PAN y PRD, ahora en el Estado de México. Claro, si se dan, que sea en torno a programas o proyectos y a la luz pública, para neutralizar intereses turbios del poder o del dinero. El bien común no sólo el cantado, sino el practicado. PENSADOR DE GRANDES vuelos, maestro de clérigos y laicos, aceptado aún entre no creyentes, Leonardo Boff el gran pensador y teólogo de mente amplia y espíritu franciscano, debe estar sufriendo mucho con la gran tragedia de Brasil, su tierra. En su último artículo, “El costo de no escuchar a la naturaleza” (Servicios Koinonía), luego de calificar el hecho como “un cataclismo ambiental, social y humano” y referirse a causas inmediatas de ello, asegura sin embargo que: “La causa principal deriva del modo como solemos tratar a la naturaleza. Ella es generosa con nosotros, pues nos ofrece todo lo que necesitamos para vivir, pero en contrapartida la consideramos como si fuera un objeto del que podemos disponer a capricho, sin sentido de responsabilidad por su preservación y sin que le demos retribución alguna… Somos en gran parte todavía deudores del espíritu científico moderno que identifica la realidad con sus aspectos meramente materiales y mecanicistas sin incluir en ella la vida, la conciencia y la comunión íntima con las cosas que los poetas, músicos y artistas nos evocan en sus magníficas obras… Nuestra tarea es saber escuchar e interpretar los mensajes que nos mandan. Los pueblos originarios sabían captar cada movimiento de las nubes, el sentido de los vientos, y sabían cuando venían o no trombas de agua..”. MIENTRAS TANTO, LAS noticias dicen que según la Organización Meteorológica Mundial se confirmó que el 2010 fue el año más caluroso desde que se tienen registros, junto con 1998 y 2005. Y según la agencia, confirma una tendencia en el largo plazo hacia el calentamiento, que es “significativa”. SUEÑOS GUAJIROS, RUSTICOS: Aquel individuo captó estas expresiones: soy intuitivo. Amo afectivamente. Pero aquel individuo no sabía discernir si dichas expresiones provenían del de la voz, o por el contrario eran expresiones de la propia introspección en la hondura del sí mismo. O de plano, si ambas consideraciones eran válidas igualmente, sin mezclarse ni confundirse. Aquel individuo, al haberse sentido capturado por el “crescendo” de El Barbero de Sevilla de Rossini, llegó a entender que el lenguaje de la música es más pleno, abarcante y profundo que el intelecto, para “entender” el mundo. (www.lapiedadymiregion.wordpress.com; http://www.ziquitaromipueblito.wordpress.com; http://www.silviano.wordpress.com).

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