Don Francisco Campos Báez. Silviano Martínez Campos

Martínez Campos, 31/X/07

MI ZIQUITARO

DON FRANCISCO CAMPOS BAEZ

Silviano Martínez Campos

No, no: ni por asomo se me hubiese ocurrido una entrevista formal, a don Francisco Campos Báez, mi abuelo materno, quien junto con mi abuela Mariquita, doña María Cerda Carranza, estuvo en la cercanía del afecto por la convivencia prolongada, aún en mi caso de lejos, gracias a su por fortuna larga vida, hasta la ancianidad.

Y las vacaciones anuales eran ocasión para renovar el afecto del nieto mayor hacia los abuelos, afecto que de seguro recibían ambos de todos los nietos, pero cada quien con sus vibraciones o sus sintonías propias, como podría decirse ahora.

Con mis limitaciones, y muchas, que reconozco sin dificultad, me he considerado sin embargo periodista profesional por estudios y oficio prolongado, así es de que, en todo mi actuar, traigo metidos hábitos sean considerados buenos o no tanto, pero en todo caso funcionales, que hacen ver y vivir la vida desde el acontecer, estilo en el cual desde luego está incluida la gran curiosidad en el saber y en el informarse.

Por eso aquel día creo que de Enero de 1971, hará ya casi unos 37 (treinta y siete) años, se me ocurrió grabar una conversación con Pachito, como lo trataba, en aquella grabadora grande y pesada, de las primeras popularizadas, que más semejaba una máquina de escribir portátil, de las de entonces.

Pretendía saber de él, de su sabiduría de viejo campesino y de suprudencia en el trato con las personas, algo sobre Ziquítaro, el historial de nuestro pueblito, sus antepasados, la parentela propia.

Qué mejor ocasión, por lo tanto, que aquella convivencia matutina, en el patrio de la casa paterna, ante la presencia de familiares, entre ellos Chon, mipapá Encarnación Martínez Mejía, mi cuñado Amado Báez Aguiñiga y la gritería de la chiquillada, sobrinos por este lado.

La conversación derivó por supuesto, hacia asuntos de Ziquítaro, consignados en la breve charla, más que entrevista. Y por eso será pertinente unpar o dos de precisiones, para ubicar al posible lector de Mi Ziquítaro.

El tramo Salsipuedes, era entonces una subida pedregosa, entre El Chorro y Los Guanumos, que desembocaba precisamente en una calle junto a la casa de don Miguel Campos. Esa calle angosta seguía y sigue hacia el Sur, hasta desembocar en la no menos pedregosa, entre El Chorro y la ahora gran calzada central que baja de Los Guanumos y culmina en el paraje de la Ojodeagua del sabino.

LUGAR DE HACIENDAS…Y DE MANANTIALES

No tengo ninguna otra referencia del licenciado Chávez, dueño (o administrador) de La Pila, pero don Vidal Saldaña creo debió ser el señor padre de don Alfonso Saldaña, a quien conocí en Penjamillo, a mediados de los cuarenta, cuando estuve allí dos años en el colegio. Entre la familia de don Alfonso, se contaba un hijo de los mayores, si no es que el mayor, de nombre también Vidal.

No llegué a conocer ninguna construcción vieja en El Chorro, junto al manantial del mismo nombre, pero sí en La Pila y en La nopalera, paredes derruidas de lo que fue probablemente casco de las respectivas haciendas.

La casa de don Luis del Río y de doña Herlinda Campos (tíos) a que hace referencia Pachito, cierto que era grande, construida de adobe y, reitero, de gran amplitud. Allí nos permitieron, en 1955—56 a un grupo de jóvenes, albergar la banda de música incipiente que me tocó impulsar.

Las expresiones tarascos y raza que salen en la conversación, eran naturales en el tiempo de la conversación y ni por asomo apuntaba en ellas algún sentido peyorativo, como parece que de alguna manera se toma ahora en algunos círculos.

No le conseguí a mi abuelo Pachito el diccionario al que hice referencia en la conversación, pero bien que me llevé uno suyo, una edición muy vieja de un diccionario del español. Cuando estudiante adolescente, en el seminario en Puebla, como dando órdenes, pedí a mis padres me mandaran el diccionario de mi abuelo. Claro, de muy buena voluntad me lo mandaron y en el vaivén de los años, de plano ignoro dónde quedó tan valiosa edición.

La grabación de esta plática con Pachito, a pesar de los instrumentos rudimentarios con que se hizo, comparados con los de ahora, es clara. Salvo desde luego algunos trozos poco claros, tal vez debido al alejamiento del micrófono, o a una distancia mayor del mismo, de algunos de los presentes.

Va pues, tal cual, la conversación entre su servidor Silviano Martínez Campos (SMC) y su abuelo don Francisco Campos Báez (FCB), hace unos 37 años, semanas más, semanas menos. Le puse cabezas (títulos) intermedios, para facilitar la lectura.

……..(Inaudible, en la grabación)

—(FCB)…Trabajan pues mucho, por eso digo yo y aseguro que es más duro el trabajo mental que el muscular, porque el cuerpo antes se reforza más con el ejercicio, nomás que no se descompase.

—(SMC) La desventaja en este caso, el trabajo muscular en el campos, es la mala alimentación, no adecuada, una mala alimentación ¿verdad?.

—(FCB) Héy.

—(SMC) Pero pues, es la vida del campesino de México.

—(FCB) Héy.

—(Alguien, en voz poco audible) Estamos muy pobres.

—(SMC) Está muy alegre el día, el primer día del año. Está muy alegre.

—(FCB) Sí está bonito.

—(SMC) Por dónde se vino.

DE SALSIPUEDES, AHORA SE SALE MAS RAPIDO

—(FCB) Acá me vine por la casa de mi compadre Miguel (Campos)

—(SMC) Está fierísimo allí, por algo le pusieron Sal Si Puedes.

—(FCB) Puras peñas.

—(SMC) Sal si puedes. Habían dicho que iban a arreglar esa calle.

—(FCB) Pos sí, no más que pos no creas, solamente cuando el barrio se interesa. Que son (los que se interesan) los que trabajan más en cada barrio, los que son los vecinos de allí. Los demás no tenemos mucho interés en que se componga…(risas).

—(SMC) Cada quien por su barrio.

—(FCB) Y necesitan siempre ayuda, en una parte fea donde se necesita mucho trabajo.

—(SMC) Yo me acuerdo de otro “Salsipuedes”, que estaba allí por donde vive Carmelita (Campos Cerda), qué bien lo arreglaron. Era un peñascal.

—(FCB) Lo mismo acá por donde vive Aureliano Salgado, también estaba feo allí, pero allí ellos se interesaron mucho y hasta gastaron en pólvora (para los barrenos) y trabajaban de todos los días ellos allí, y los demás, pues una faena. Poco a poco se va componiendo…

—(SMC) No, el Ziquítaro de ahora no es el Ziquítaro de hace quince años.

—(FCB) No, no…

—(SMC) La luz eléctrica nos transformó ¿verdad?.

—(FCB) Héy. Sí, ahora tiene más vista, ¡Desde lejos se ve ya!.

—(SMC) Sale la gente (a USA), hay quién hace mejores casitas y ya circula más dinero.

—(FCB) Sí.

—(SMC) Desgraciadamente no es de todo mundo, pero hay.

—(FCB) Es que va creciendo la población y los habitantes son los que enriquecen los pueblos.

—(SMC) Oiga, usted debe saber cuántos años tiene Ziquítaro de fundado.

—(FDB) No, de fundado no sé. Apenas sé desde cuando fue Tenencia para acá. Quiere decir que me empecé yo a fijar y se me engrabó.

—(SMC) ¿Eran puras haciendas, no?

—(FCB) Pues sí, eran pequeñas propiedades…De cuando yo me acuerdo, aquí el Potrero del Guayabo y el Potrero de las Cerdas y todo eso, era de don Pedro Rábago. El tenía casas en Penjamillo pero creo que todo lo más vivía en La Piedad. Y lo demás, de aquí del Llano, no me acuerdo de quién.

(SMC) ¿Vidal Saldaña?

POTREROS, POTREROS Y MAS POTREROS

—(FCB) No, don Vidal tenía hay el Potrero del Cerro y el potrero que es ahora de Trino Aguiñiga y El Potrero del Rancho, esas eran las propiedades de él.

Y él tenía la casa aquí, háy donde vive Luis del Río, pero él estaba de administrador en Tirímacuaro y allá era onde asistía lo más. Y así sucesivamente.

—(SMC) Sí, porque estaba la hacienda de La Nopalera, esta de El Chorro, la de La Pila ¿Nadamás esas?

—(FCB) Sí, aquí, nomás…Y El Mirador. Y lo demás eran casitas, ranchitos de los peones….Mmmmmm.

—(SMC) ¿Usted llegó a ser peón?

—(FCB) Trabajaba todo lo más. Por allá en aquel tiempo llegué a trabajar en Bella Vista, aquí en San Antonio (Carupo), en Tirímacuaro, como peón.

Estaba yo mediano todavía cuando fui una vez háy a Tirímacuaro a que me dieran trabajo, y pues estaba chico todavíapara meterme de peón. Me dijo don Vidal, dijo: toma ese lazo y vete a buscar zacate pa’ los puercos (risas, risas) y hay ando yo pues me echaba tres o cuatro quelitones que había entre las milpas allí en el lazo y háy voy apenas. Llegaba, tenía una puercada, como unos cuarenta puercos allí en un corral y llegaba con el tercio, me lo querían quitar los puercos, se los aventaba y cuando levantaba el lazo ya se lo habían acabado.

Y en uno de tantos viajes que andaba echando, entró don Vidal. ¡Uh!, dijo, pues qué tercios de quelite, parecen nidos de avión (risas, risas).

—(SMC) Nidos de qué, ¿de avión, por qué diría eso?

— (FCB) Todavía no sé, si habría algún pájaro que así se haiga llamao, porque todavía los aviones de ahora ni pa’ cuando, todavía ni pa’ cuando se mentaran.

—(SMC) Comenzaron a principios de siglo pero aquí en México no había.

PACHITO VIO UN VUELO HISTORICO

—(FCB) Hé. No pus todavía en 1910 hicieron el primer vuelo, estaba yo en Pomona, California, hicieron el primer vuelo de San Francisco a San Bernardino, el primer vuelo de larga distancia. Y sí vimos, salió la gente, todo elpueblo, salieron en carros y a caballo y otros a pie, que iba a pasar por Nordpomona, es una estación de ferrocarril allí.

Y sípasó, llegó a San Bernardino y luego de regreso se mató el aviador allí en la sierra Teguesipie (¿? No claro en la grabación), ya no alcanzó a volver a San Francisco.

—(SMC) Estaban apenas en los comienzos.

—(FCB) Estaban en experimentos todavía.

—(SMC) Hasta después fue el vuelo famoso aquel sobre el Atlántico, Limberg. (Carlos Lindberg, el aviador norteamericano que en 1927 realizó la travesía Nueva York—París)

—(Amado báez, poco legible (audible) en la grabación, le pregunta si estuvo algún tiempo en USA)

—(FCB) Sí, duré algún tiempo. Como cinco viajes. Y siempre duraba allá

—(Trozos ilegibles (audibles))

—(FCB) La mata así de los de aquí, como mis bisabuelos, que vino de Guanajuato. Y después aquí, lo mismo que los Martínez, toda esta gente vino porque los trajeron los hacendados aquí, los dueños de la hacienda, esta de aquí del Chorro. Eran los que tenían allí ese haciendón.

Y traían gente de otras partes, igual que el licenciado Chávez cuando estuvo háy en La Pila, también estaba trayendo gente de por allá de abajo. Los Sánchez y todas esas gentes, los Ibarras, no son nativos de aquí los antepasados. Vinieron de otra parte y así se fue formando pues Ziquítaro.

—(SMC) No sé quién platicaba, parece que mi papá Vicente, que el primer Martínez que vino fue un muchacho que encontraron por allá por Amozoc, en el estado de Puebla, unos arrieros. Pasaban a llevar productos a Veracruz y entonces se lo trajeron y fue la mata de los Martínez ¿Usted no sabe nada?

—(FCB) No, de eso no sé. Nomás sabía que la gente asi se fue formando así Ziquítaro, con gente que traían de otra parte. Probablemente, como en ese tiempo han de haber sido los conquistadores yo creo que los dueños de la hacienda y ellos se traían trabajadores de donde los encontraban. Y de es modo. Aquí todas las propiedades que hay, según platicaban, ellos eran los que vendían los corralitos háy a todos los propietarios.

LOTES VENDIDOS, O REGALADOS

—(SMC) ¿Ah sí)

—(FCB) Héy, les vendían hay donde hicieran su casa. Se los venderían o se los regalarían, porque casi últimamente mi tío Catarino (Campos) me llegó a platicar que el solar ese que tenía él allí le había costado ocho pesos. Fíjate y ahorita pos…(risas).

—(SMC) Cuando menos dos, tres mil, cuatro mil. ¿Verdad?. En qué tiempo sería.

—(FCB) Pues probablementepor 1850 que haya sido.

—(SMC)¿1850? Sabe, lo que yo nunca he llegado a saber con toda claridad es qué significa Ziquítaro.

—(FCB) ¿No me platicaste que había dicho un natural que tarasco, que Ziquita era una cosa comouna tecata seca, una cosa seca, Ziquítaro y tu fuiste el que me dijeste que “ro” significa probablemente lugar?

—(SMC) Recuerdo que alguien me dijo que Ziquita significaba, algo así como cáscara seca de casahuate seco.

—(FCB) Y ahora después de que me platicaste tú me he fijado yo que aquí en Michoacán la mayor parte de los pueblos llevan la “re” al último: Panindícuaro, Puruándiro, Purépero, Zináparo, Tangancícuaro, quiere decir que significa seguro que es lugar donde había…

—(SMC) Lugar. La terminación “aro” significa lugar precisamente, por ejemplo Zináparo, quiere decir lugar donde hay mucha obsidiana, o sea “zinapu”, Zacapu, lugar donde hay muchas piedras, porque piedra en tarasco es Zacapu. Tirímacuaro, lugar donde haypozos, tirimacua, es pozo. De los pocos nombres que me acuerdo yo. Hay diccionarios especiales. Yo he tenido curiosidad por conseguir uno, pero la desidia, se me ha olvidado buscarlo, debe haber algún diccionario tarasco.

Si encuentro uno se lo voy a traer por curiosidad.

—(FCB) Sí, pues solamente así se pueden comprender lo que significan los nombres de cada lugar.

—(SMC) Acuitzeramo significa lugar donde hay muchas víboras, parece que víbora en tarasco es “acuitzi”, parece. Pero sí es lugar de víboras Acuitzeramo.

—(FCB) Y para acá para el Estado de Jalisco, “tlán”, es la palabra.

—(SMC) Sí, por que allá dominaba otra raza. En nuestra región, los tarascos, en Michoacán y parte de Guanajuato. En Guanajuato hay muchos nombres tarascos también: Pénjamo es nombre tarasco, Acámbaro.

—(FCB)Según los dialectos que tenía cada grupo, así eran los nombres de lugares, probablemente.

—(SMC) Allá por la región de México, Estado de México, Puebla, Tlaxcala, el Náhua, por los aztecas. Las terminaciones de los pueblos, son en “tlan”: Zacatlán, por ejemplo, quiere decir lugar donde hay mucho zacate, Apetatitlán, lugar donde hay muchos petates, y así.

—(FCB) Sí, así en eso me he fijado pues aquí en Michoacán “ro” y en Jalisco “tlan”: Ixtlán, Ocotlán. Llegue a andar con gente de Jalisco y el término era “tlan” al final de la palabra.

—(SMC) Pues los tarascos, aunque fueron de todas maneras dominados por los aztecas, permanecieron unpoco más independientes y posiblemente por eso no conquistaron aquí de plano y en ese caso se conservó cierta unidad cultural. Cómo es curiosa la historia de Michoacán. Estuvo leyendo un libro hace meses, muy ligeramente, sobre la obra de don Vasco de Quiroga, el señor español aquel famoso, después obispo, el que enseñó a losindígenas de la zona de Pátzcuaro, de Quiroga, de todo esas artesanías famosas. Pues en ese libro leí que en Numarán hacían rebozos y era un lugar muy industrioso, ya ve ahora qué muerto. Lo absorbió La Piedad…

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